miércoles, 12 de diciembre de 2012

Birthday


Cumplir años es cosa seria, aunque se cree que es algo fácil y sencillo como cepillarse o ponerse una camisa, pero en realidad ese día alberga tanta dificultad que es casi más de lo que se conoce de la implosión o igual  a saberse las tablas de multiplicar apenas aprendiendo a escribir. Uno puede apartarse de la gente, leer algunos libros o empezar a caminar por prados, por carreteras no pobladas, hasta ahí todo es fácil; pero, pasadas unas horas, a veces escasos minutos, uno empieza a sentirse azorado, siente que carga un poco más de peso, o que las manos y los pies son más grandes, claro, puede que no lo notes y ahí es donde llega lo más difícil del día, empiezas a dibujarte en los demás, a reproducirte en espejos que caminan, que sonríen, que abrazan, que hablan y dicen tozudeces y otras cuantas maravillas y ya no tienes escapatoria; entras a formar parte de tu birthday no habrá manera de salirte de él. Empiezas a darle vuelta a los recuerdos a remarcarlos en tus pensamientos, a hacer cuentas, a meter cada una de las sonrisas en amarillas gavetas que guardarán por siempre esos momentos, puedes llorar, claro, pero que difícil no hacerlo, cumplir con lo que dijiste un año atrás y no demostrar la amargura de saber que los días se extinguen, que algunos caminos quedados atrás ya han sido recorridos. Inolvidable, ya lo que ha pasado es irrevertible, los minutos pasan y crees que debes actuar distinto, eres mayor, ellos te lo dicen, los vidrios, las luces en los charcos, los garabatos que tienes en los cuadernos y otra vez llega la melancolía, el sinsabor de eso que no hiciste, de lo que no arrebataste cuando era tuyo, de lo que no dijiste.
Paras un momento y como él te lo ha dicho, uno de las maneras de estar felices es sonreír, entonces sonríes, relegas los malos ratos para otro día y te apersonas del papel, desarmas los regalos, te pones un sombrero y los abrazos no se hacen esperar, degustas un día hecho para ti, decorado con luces y colores que dicen tu nombre, con voces de sentimientos atiborrados de sinceridad y realzas la mirada buscas a esas personas de las que esperas, estén allí, y así es, ensanchas un poco más esa sonrisa. Es tu cumpleaños, así que disfrútalo todo, pues todo es para ti, todos te tienen en sus memorias, en sus miradas, en sus sonrisas, tu has causado todo eso. Recibe los abrazos como si fuesen los últimos, come pastel y recuerda vivir como hoy todos los otros días, serán 365 para que tomes del mundo lo que quieres y te hace feliz.

Te quiero.

Tomasso’ 12 Dicembre 2012

sábado, 8 de diciembre de 2012

Conocerte'


Quiero conocerte.
Y conocer no es saber lo que sé de ti.
Tampoco es lo mucho o lo poco que me han dicho o puedan decirme.
Tampoco es distinguir entre lo que eres y lo que son los demás, aunque de pronto, eso se asemeja un poco a lo quiero, conocerte.

Quiero saber como piensas.
Y eso que quiero no es saber como haces para no dormirte a las 10 de la noche.
Tampoco quiero que me digas como le haces para despertar después del medio día.
No quiero saber si tus pensamientos son buenos o malos, perversos, malévolos o angelicales.

Lo único que quiero es conocerte y saber lo que miras, no importa que no sepa ni entienda todo lo que digas, pero, me gustaría saber lo que callas, así no mires, así no cantes, así no rías, así no estés, pero sabría lo que ves cuando enmudeces y mueves las manos sin desdén. Me gustaría tanto saber lo que sabes de mí.
Mirarte más, tenerte cerca, aliviarte los ojos con los míos, releerte mis mejores escritos, saber lo que disfrutas (conmigo) y lo que no disfrutas (sin mí), ladear mi cabeza los grados necesarios para que encuentres mis labios. Sostener tus cabellos, ser tu veleta y no por estar ahí sino por conocerte.
Se puede conocer a un cuerpo, saberse su olor, sus movimientos, sus múltiples contorsiones y todos sus colores, incluso saberle los ángulos, las líneas, los semicírculos y sus escasos cuadrados, ir allí donde las formas se pierden y los colores traspasan los conocidos. Puedo verlo todo, cuántas veces quiero cuántas veces lo intento; pero, lo que busco y quizá pueda generalizar diciendo que el hombre no busca eso, se ve más allá de una materia inerte que tiene un ente planificador. No conozco mentes, ni dementes y quiero.
Muéstrame como maquillas tus pensamientos, los colores que le pones a tus pupilas antes de despertar en las mañanas, dime como inventas las distancias o como las desapareces. Consiente mis te quiero, dales forma, has que puedas escucharlos y sentirlos.

Tomasso’ 8 Dicembre 2012

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Il tempo


Ven y acércate, solo morderé un poco, y aligérate el pelo, iremos a correr un rato...
No sabrás que estás conmigo, no sabrás si estás soñando, no sabrás si estás dormida, no sabrás si estás de verdad sintiendo nuestros pasos, ese crujir de los pastos, el viento rozando tus manos o si soy yo, o son las hojas, no lo sabrás. Vivirás aturdida, sonreirás-sonrisa sostenida, mirando de soslayo allá lejos, las tristezas, los pesares, las lágrimas, todo diluyéndose, todo en una completa coalescencia.
Mirarás otra vez el atardecer, otra vez preguntarás por el botón de pausa, el mismo que estaré buscando yo, ese botón que no existe, pero inventas cuando estás conmigo.

Ha pasado poco tiempo, ahora me miras, tiemblas, te distraes de nuevo, logras preguntar donde estás, y te respondo, pero no entiendes nada, eres un mar blanco, pálido, distante, frágil, quieto. Disimulas tu frialdad, y calientas mis pensamientos, pensamientos de tono gris hasta ahora, devaneas en un mundo color rosa y lo envuelves con papeles grises, discordancia absoluta. Podrías tranquilizarte imaginarte al lado del mar e intentar no mojarte, solo eso y estarás bien, sólo eso y estarás seca. Intenta no escabullirte esta vez, no empieces a correr, no sola. Corramos, tenemos toda una playa para dos, todo un inmenso paisaje para dibujar con nuestros pies y nuestros ojos, y esta vez veo más allá de las montañas y esta vez corres más que yo; ésta vez tienes el tiempo suficiente para decirme a donde vas.
Has abierto las criptas de tu corazón, pero son altas y necesito algo más que puertas abiertas para cruzar y parece que no lo sabes. Estás asustada por algo que no ha pasado, que no has vivido; estás pendiente de mis movimientos, olvidas que estoy bajo un techo demasiado bajo y con paredes altas. Renuncia a mis intentos, a mi vida, a mis palabras o resguarda tus sueños y promesas en algo más sólido que tus pensamientos, inicia ese vuelo con las alas que tienes ahora, no busques que crezcan más sin hacer otra cosa que mirarlas.


Toneladas de sabor a café, kilómetros de colores opacos que corren por tu piel, inmensidad de bosque entre tus cabellos, dulzura sabor a fresa y luego me besas, inyectas sustancias que aun conociendo se reinventan en mí, me intoxican y no caigo, no se nubla mi visión, has apagado el motor del corazón y no lo escucho, se ha detenido para ti, para dar saltos con el tuyo, el mismo sonido, el mismo ritmo, las mismas canciones si quieres cantar alguna.


El tiempo es un invento del hombre para medir lo que hace y compararlo con lo hecho por los otros.


Tomasso’ Sabato 18 di Agosto 2012

viernes, 19 de octubre de 2012

Escritor de sueños


"Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.
Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos." Pablo Neruda (Fragmento poema 14)


Escritor de sueños

Este sueño lo inicié buscándote, ese es mi primer recuerdo, pero sé que algo pasó antes, pudo ser que te hayas vuelto loca por verme o que me hayas vuelto la cara, solo para no cruzarte con mis ojos, incluso pudo pasar que no nos habíamos conocido y que mi recuerdo es solo la magnificación inconsciente de eso que pudo haber sido, no fue, pero quiero que pase.
Otra puerta que cruzaba, ya son miles, y seguiré con esa ardua labor, las puertas son para cruzarlas. Había un pasillo y poca gente o mucha, pero mis ojos veían solo paredes, piso, un techo blando y mis pies, pisando abajo, alejados del techo y tratando de esquivar las paredes. No tenía un rumbo, pero si una meta y esa eran tus brazos y mientras caminaba pensaba en ese abrazo y en tu rostro, subí escaleras, y llegué a otro pasillo y allí estaba el lugar de muchos encuentros, la biblioteca, como todos los días, o como todas las veces que la miro, concurrida por la misma gente, aprovechada por los mismos pocos, desconocida para la mayoría; esperé al frente pero sin mirar, solo esperando y como en los sueños los tiempos y las distancias se acortan, apareciste cuando miré hacia abajo, venías deprisa, una camisa color salmón que se adhería a tu cuerpo, a tus senos, a tu cintura, a tu espalda, delgada, eso ayudaba a mi imaginación, sigo pensando que era un buen día en una buena noche de sueño, tenías cabello negro, medio largo, y unos ojos grandes, café pero grandes (pocas veces veo ojos de este color tan grandes como los tuyos) alcancé a saludarte desde lejos, sé que te impresionaste, alcanzaste a dudar, no sabías que me buscabas, pero lo hacías, pasaste una columna más, unos segundos sin vernos y luego el abrazo, insospechado, recordatorio para mí, de que las cosas si se repiten aunque sea en los sueños, recordé en esos segundos, con ese abrazo, otros muchos que antes me diste, otros muchos que había soñado, calidez y ternura, sonrisas, gestos, miradas, sensaciones, sin palabras, siempre sin palabras y gozosos. Así terminaba ese sueño, con un gran abrazo interminable, aun lo siento, después una mirada, una sonrisa de reconocimiento, y otro abrazo fuerte. Me decías que me quedara con tus ojos y, los míos, pedían que no me dejaras.

Pude comprobar al despertar que efectivamente no me quedé, y efectivamente no me dejaste; te dejé queriendo quedarme.


Tomasso’ 25 Settembre 2012

lunes, 10 de septiembre de 2012

Acefalia


A un señor le cortaron la cabeza, pero como después estalló una huelga y no pudieron enterrarlo, este señor tuvo que seguir viviendo sin cabeza y arreglárselas bien o mal.
En seguida notó que cuatro de los cinco sentidos se le habían ido con la cabeza. Dotado solamente de tacto, pero lleno de buena voluntad, el señor se sentó en un banco de la plaza Lavalle y tocaba las hojas de los árboles una por una, tratando de distinguirlas y nombrarlas. Así, al cabo de varios días pudo tener la certeza de que había juntado sobre sus rodillas una hoja de eucalipto, una de plátano, una de magnolia foscata y una piedrita verde.
Cuando el señor advirtió que esto último era una piedra verde, pasó un par de días muy perplejo. Piedra era correcto y posible, pero no verde. Para probar imaginó que la piedra era roja, y en el mismo momento sintió  como una profunda repulsión, un rechazo de esa mentira flagrante, de una piedra roja absolutamente falsa, ya que la piedra era por completo verde y en forma de disco, muy dulce al tacto.
Cuando se dio cuenta de que además la piedra era dulce, el señor pasó cierto tiempo atacado de gran sorpresa. Después optó por la alegría, lo que siempre es preferible, pues se veía que, a semejanza de ciertos insectos que regeneran sus partes cortadas, era capaz de sentir diversamente. Estimulado por el hecho abandonó el banco de la plaza y bajó por la calle Libertad hasta la Avenida de Mayo, donde como es sabido proliferan las frituras originadas en los restaurantes españoles. Enterado de este detalle que le restituía  un nuevo sentido, el señor se encaminó vagamente hacia el este o hacia el oeste, pues de eso no estaba seguro, y anduvo infatigable, esperando de un momento a otro oír alguna cosa, ya que el oído era lo único que le faltaba. En efecto, veía un cielo pálido como de amanecer, tocaba sus propias manos con dedos húmedos y uñas que se hincaban en la piel, olía como a sudor y en la boca tenía gusto a metal y a coñac. Sólo le faltaba oír, y justamente entonces oyó, y fue como un recuerdo, porque lo que oía era otra vez las palabras del capellán de la cárcel, palabras de consuelo y esperanza muy hermosas en sí, lástima que con cierto aire de usadas, de dichas muchas veces, de gastadas a fuerza de sonar y sonar.

Julio Cortázar

viernes, 7 de septiembre de 2012

HISTORIA



Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de calle en la mesa de luz,
la mesa de luz en el dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle.
Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle precisaba la llave de la puerta.

                     Julio Cortázar

martes, 28 de agosto de 2012

te canto


En mi canción te canto y con las notas que inocentemente ladra mi corazón te tratamos de manipular,
en mi corazón te canto y tratamos inocentemente de manipular una canción, y ladro,
en mi inocencia trato de manipular mi corazón y te ladro una canción con sus notas,
en mis notas inocentemente ladro y te tratamos de manipular en mi canción
En mi cansado corazón apareces cansada y en mi canción apareces cantada y trato de manipular mi corazón, enseñarle algo; porque no te creas que él lo hace sólo yo he hecho algo para ayudarle, ayer he inundado mi cuarto de tu olor, creo que escogiste bien esa fragancia y como pasamos la tarde juntos, hoy tuve la maravillosa idea de comprar una igual a la que tienes o eso creo, no lo medité mucho, a veces imagino que estás acá repitiendo un poco de esas palabras que tanto te sabes, volviendo a tomar ese café que dejaste iniciado, ayer; espero que recuerdes, no así como yo, que apenas en unas horas he inventado abrazos y otras palabras que así como lo temo, pasará; mañana aparecerán algunos besos y otras palabras, puedes aparecer tu, claro, de carne y hueso o de hueso y carne, en los sueños las diferencias son menos notorias. No temas, puedes imaginar conmigo, recuerdas cuando te presenté a una de mis tías, ella te recuerda, dice que le pareciste alguien adorable o bueno eso fue su invento matutino.
Te recuerdo. Justo ahora estoy viéndote entrar, tienes pantalón ajustado y zapatos grises, me dijiste ayer como se llamaban y dos cosas, al parecer ustedes le tienen nombre a todos los tipos de zapatos y nosotros olvidamos todo lo referente a los zapatos.

Has desaparecido, como ayer, que siéndonos francos no fuiste tu quien desapareció y no han pasado horas ni siquiera si uso eso como una metáfora; días, semanas, meses, hasta años que ni recuerdo. Sé donde vives, sé el inicio y el final del número de tu teléfono, sé a dónde vas todas las mañanas, sé que rímel o labial barato usas (usábamos, siempre fui yo quien terminaba con color en los labios) sé tu manera tonta de pensar cuando eran las 4 de la tarde, para ti era como un primer terminar del día, notaba la felicidad en tus ojos y el cansancio en tus rodillas, era como si en ese momento tuvieses la necesidad de cambiar algo, había en ti y en esas miradas un algo de necesidad reclamante y no a mí, era como si indagaras allá afuera, en el viento, ¿encontraste tus respuestas?

Ha pasado tanto, hoy no siento el mismo dolor, ahora puedo imaginar que te sonríes das media vuelta y empiezas a caminar, pero no siento dolor, ni rabia, también sonrío, hay momentos en que mi cuerpo da esa media vuelta y te alcanzo a ver, pero tu aun me miras, es como si en algo hubiese fallado, en algún rincón del final de esta historia ha de pasar que me adelanté, que escogí correr cuando tu apenas llegabas a conocerme.

Ni siquiera sabes que he muerto, era yo pasando por tus noches, recorriéndolas en soledad, me acostumbré a ello y aquí me tienes escribiendo desde acá, desde tu corazón, luego desde tus recuerdos y años después desde mi lejana vida, allá quedó mi sueño de ser creíble, mi anhelo de ser. Quedé yo enredado en tus ausencias y quedaste tú sofisticando tus respuestas, tus despedidas, aniquilando horas, acumulando sonrisas, entregando fuertes silencios…



Tomasso’ 14 Agosto 2012

sábado, 18 de agosto de 2012


Dimensiones, algo sin sentido para muchos, con más de 5 para mí. Linda la vida de sensaciones de esperanzas de inutilidades que sirven para darse cuenta que son inútiles. Juega conmigo, olvídate de todo y quiéreme por eso potencial que puedo ser para ti. Loco si, sincero también. Te ofrezco pedacitos de mí y de lo que es mi vida, modela lo demás.

Desinflar globos, pinchar estrellitas de aire, releer tus diarios, estrenar un libro,
recrear un cuento escrito por otro,
 inventarte un libro y ser tu personaje principal recorrer calles,
escribir que te escriben, que te lees,
y volver a ser el escritor mientras escribes;
círculos o espirales,
 te confundes mientras avanza esa línea que no es tan recta,
mientras escribes eso
que no parece un cuento, mientras vives eso que parece un invento…

Tomasso’ 9 Giugno-8 Luglio 2012

martes, 7 de agosto de 2012

o        Como pasaste ese día que llamas maravilloso, como te entregaron sus deseos, como recibieron tus emociones, como te saludaron las tantas veces que te vieron, como sentiste cada una de las miradas, de los abrazos, de los te quiero, de esas miles de veces que escuchaste ese 'feliz cumpleaños'. Como', como estás hoy, como están tus canciones, las palabras de dentro, las lágrimas que quedan por caer, las miradas que faltan por darse, los apretones de manos que aun no se dieron, los abrazos aun no recibidos o aun no dados; como está esa loca, arlequín o muchachita encantadora que llevas de la mano, a veces de disfraz, a veces de acompañante solamente, como está esa fiera enjaulada, como está la niña que se quedó en gestos en sonrisas, en sensaciones, en el deseo de ingenuidad de no saber y donde quedaron los detalles que se fueron, y todo eso nuevo que sigue llegando y quedándose, dónde estás tú la que se ve, la que se cree conocer, la que disfruta del no disfrutar, la que se cree afortunada cuando no, la que es afortunada y no lo siente, o la que es soñadora de realidad..., donde estás, donde quedaste y como... 

jueves, 12 de julio de 2012

Aprender



No la mires, no vayas; debes traerme un saco y un limón y una pinza y…, has machacado mis planes y mis sentimientos, no refutes lo que digo, no sonrías cuando yo no, no maldigas si se trata de mí, no interfieras con lo que hago. Has lo que merezco que hagas por mí sin que yo te lo diga, aprende de mis miradas y más de mis gestos, también de mis palabras, crea un diccionario solo para mí. Olvídate de ti y de lo que quieres, recuerda que tu objetivo y tu fin soy yo. No te quejes. Tienes la obligación de cuidarme, de velar por mi bienestar, auncuando te olvides de ti y yo también lo haga, auncuando yo no haga nada por ti, ni por mí. Todo depende y dependerá de ti, nunca de mí.
Analizarás cada una de las cosas que me pasan y las que puedan ser por tu culpa (todas)
Anti-libertad, anti-potencia, anti-ausencia. Algo así como querer controlar la vida de otro y hacerlo, como investigar el cómo matar a alguien, aprenderse todos los pasos y no hacerlo. Puede ser que sea bueno que cumplas algunas de mis objetivos o que me ayudes a que eso pase, pero nada depende de ti sino de mí y de mis decisiones, de mis sabias o tontas decisiones, de mi semblante, de mis juicios y prejuicios, de mis miedos y seguridades, de mi tonta manera de ver la vida, de mis locuras. Eres alguien importante, tal vez indispensable por muchos días, pero siempre sé que aprenderé de mí y de lo que vivo, que no lo hago todo solo, pero sé hacer todas las cosas o lo seguiré intentando.
NO te aflijas, has sabido como corresponder mis ganas de salir siempre triunfador de mis problemas, has sabido cuales debo resolver solo, has sabido defenderme de la fatalidad, de la muerte mental, de la incapacidad neuronal para pensar y evitar que las lágrimas y otras desagradables secreciones salgan de mí. No te sientas mal por ser como eres, por parecer fría o sin sentimientos, sé que los tienes y son lindos, sé que lo poco que muestras es sincero y viene de ti, sé que no le repites a nadie lo que a mí, ni das las mismas miradas, ni respondes con los mismos silencios, sé que soy independiente y sé que me ayudas a seguirlo siendo, eso no está mal, es la ley del ser humano: acompañar diferencias con otras de otros, ir de manera paralela con las particularidades de otros, triturar mis malos hábitos con los buenos hábitos de otro; pero siempre siendo distinto, acaparando mi propia atención, mi propio cuidado, mi propia aceptación.
Somos iguales, todos. Eso hace que no quiera agachar mi cabeza, o sí, pero solo ante mis fallas personales, me pediré perdón, y modificaré mis próximos actos: eso es aprendizaje.



Tomasso’ 11 Luglio 2012

jueves, 21 de junio de 2012


¿Mal pensante? Tal vez Pude escuchar que sonreías Si, lo hacía para provocar lástima ¿Lástima? Si, lástima, esa cosa que ustedes sienten cuando ven a otro sufrir o sentir algo que ustedes Te refieres a mí, creo, pero no soy lo que parezco, igual que tu, yo tampoco muestro lo que siento ¿Así me juzgas, juzgándote?, pareces un buen jugador, claro a no ser que te hayan sentado en la mesa de juego a la fuerza y no hayas apostado nada aun, y era necesario hacerlo, aun podrás; ¿apuestas tu vida? Quieres algo que conozco bien y tal vez pierda porque tú sabes mover las fichas, esperar y volver a mover, pero, aprenderé a jugar, a poner esas cosas de ahí un poco más allá, no te molestarías, apuesto Eres arriesgado, puedes temblar y tus piernas caminan, puedes llorar y caminas, puedes reflejar culpa y caminas, puedes regalar tu alma y caminas, si, eres de esos artefactos extraños que fabricaban en el futuro de Orlando Mejía Soy arriesgado cuando quiero, pero no lo soy siempre Eres indeciso, calculador, rayas con lo insensible Tal vez sea todo eso, pero esas palabras son más feas de lo que parecen, no es tan malo ser así, a veces y disfrutas, a veces y sientes más vida dentro de tu vida, a veces, adelgazas más tus sueños flacos, en cambio tu, acabarías con tú vida en poco tiempo, se te nota en esa manera loca y agitada de llevar la vida, en la forma como tratas al mundo Sólo paso más tiempo en modo espectador, más del que usas tú Sí, eso se nota, eliges momentos para delegar funciones ese es tu modo in operandi Y disfruto mucho de ello, podrías probarlo, tú que amas hacer todo sólo y saber cuánto es necesaria la soledad Si, puedo hacerlo, delegar funciones, encontrar como obtener sólo lo bueno de ti o de cualquier otro Vas mejorando, has cuidado demasiado de ti, y ya no hablas sólo de eso, te entregas a la soledad dentro de un mundo que amenaza la intimidad, la tranquilidad y la sana sensación de estarse en paz Dices mucho de mí, entonces mi soledad no es tan continua como dices y mis ideales son compartidos con muchos Eres un ser extraño Diferente, cómo todos Tu diferencia son tus pensamientos y todas las palabras que usas para expresarlas, tus sueños, tu imaginación, tus locuras que tu llamas ingeniosamente: impulsos para vivir Ahora también me llamas loco, avanzamos en conocimiento o sólo en desmesurada confianza; sabrás cuanto deseo ser joven otra vez, descubrir lo que he descubierto y conocer lo que he conocido ¿Malgastarías un deseo universal, siendo joven de nuevo? Lo haría si viviera como tu…


Tomasso’ 10 Aprile 2012

domingo, 29 de abril de 2012

El porque del por qué


Leía un libro escrito por uno de sus profesores, un colombiano más en el cual tampoco depositaba toda su confianza, aun así, en esas pocas líneas que llevaba, pudo encontrar unas cuantas frases que resumían todo eso que estuvo rumiando durante varios meses, que al amor no se le puede encarcelar, que cada uno tiene una individualidad constante y al mismo tiempo inconstante, pero única siempre. Así comprendí que debía dejarte libre, un poco más libre de lo que hasta ahora, porque te estuve persiguiendo, deseando que fueras mía, solo mía, sin respetar tus libres ausencias, tus no razonables despedidas, ahora te comprendo y te digo adiós unas cinco o veinte veces por día; a veces y lo hago sin darme cuenta, estás más lejos que cerca y un número de veces mayor que el que uno podría imaginarse.
También, pero eso lo descubrí un tiempo después, supe que las distancias hay que vivirlas pero que siempre hay que intentar reducirles un poco los kilómetros, uno está por ahí tratando de alivianar cargas y deseando siempre estar agradable a los demás, siempre tratando, incluso de ser otro, de no mostrar rencores, ni asperezas a los otros, de sonreír aun siendo lo mínimo. Se está siempre tan quieto, en este lugar. Pude alcanzarte desde acá, saberte más cerca, pero no quise, era mejor persuadirme y decidirme a abandonarte a recibir a hondonadas tus reproches y alimentar mi despedida desde ahí, desde tus rencores que parecían eso, pero no lo eran, según tu, me querías así, me amabas hace mucho, y yo, sabiéndolo aproveché para no quererte para irme atravesando los años en mi pecho y con base a eso, alimentar un odio extraño hacia lo que vivimos, hacia tus miradas cuando no me veías, hacia las voces de la gente cuando hablaba  de ti, hacia tus pasos cuando estabas en tu cama, hacia tus sonrisas cuando te brillaba la luz en un rostro oscuro y con poca alegría, alimenté mis ganas de ser libre, de buscar otra perfección distinta a la tuya, es que es tan difícil moverte un poquito de ti misma, acomodarte unas cuantas palabras o darte un libreto para que actúes como él, o como ella. No te amo, pero te amo y tal vez por eso te odio, de la misma manera que puedo odiarme a mí mismo por decirlo, y aun así lo digo.
Al principio te idolatraba y fui descubriendo quien eres, y no es que seas mala o que tengas algo reprochable, lo que sí, es que no quiero que vivamos estas cosas de nuevo, no quiero mirarme de nuevo así, ni escuchar otra vez esto que digo, ni olvidar la alegría de este modo, es solo eso, no es nada contra ti, es más, te quiero; pero repetir días o noches como esta, no quiero y sé, se repetirán, no sabes hablar, y yo así me limito a simular ser mudo, no sabes expresarte y mis hábiles cualidades de marioneta se ven alimentadas ahí. Quietismo laico, ataraxia moderada, atenta desatención. Glielo dico io!                  

                               Tomasso’ 24 Dicembre 2011

domingo, 15 de abril de 2012


Ábrelo…, recíbelo como una despedida…
…o como un saludo.

Yo también sé de mis idealizaciones, porque te conozco y eres una de ellas. Pienso que tu no me deseas, que tú sigues siendo una muchacha tierna que no sabe nada de la vida, que lo único que haces es pensar y eso, solo pocas veces. No estoy diciendo todo lo malo que tienes o que eres, es sólo que te observé demasiadas veces y aun así no te conozco bien, claro, eso es entendible si se te conoce, si te han sabido como yo, demasiado seria y reservada. Eres audaz, incansable y aun así caminas sola y pocas veces, no eres de las que maltratan sus pies, aun prefieres recrear tus alas con los sueños o ensueños que sin saberlo te gustan tanto.  Pero esperé demasiado de quien solo sabe volar en un mundo tan demasiado humano, te imaginé mujer y no sabes serlo. Te imaginé y has desaparecido hace meses, te veía a través del espejo y en uno que otro retrovisor y no queda ni tu sombra si es que la hubo; ha quedado el fantasma de tus desdichas atormentándome las noches, acariciando mis malos días. Quedó tu recuerdo acá en mi memoria y no quiero asirme de él, pero es lo que hago, no quiero estropear mi vida con un lazo roto con una caja vacía; te quiero de vuelta lo sé, pero también quiero mi antigua tranquilidad, mi sonrisa saciada hasta su límite, mis sueños de sosiego, mis cuentos de despertar y antes de dormir, el deseo de hacerte mía, de releerte el libro de mi vida una vez más.
Difícil tarea la de un arlequín, alegrar estando triste, moverse sintiéndose quieto, sonreír aunque se llore, correr, parar, volver a correr, aun estando encerrado en un cajón.

India de mi historia patria, concubina de las raíces de mis ojos, cenicienta de ojos negros, agüita de ópalo sabor a nada, rosa blanca de despertar tardío; has de silenciar tus ruegos, si pides algo, has de acabar tu desdicha si sufres, has de acallar tus lágrimas que a veces dicen no decir nada, has de escribir tu cuerpo para tocarlo, has de mirar el cielo para pintarlo, has de vivir para poder matarte en mí. Estragos de un cuento escrito, de un sueño roto, de una tristeza recordada, de una losa vacía; recuerdos de la felicidad, de la idiotez compartida, de las lágrimas sin dolor. Has profetizado sobre tu desdicha y ahora ríes a carcajadas…

Tomasso’ 22 Dicembre 2011

domingo, 25 de marzo de 2012

Mi época'


Mi época. Esto que escribo hoy, lo hago para no olvidarlo mañana y para cambiarlo, claro.
Aclaro que lo que se refiere más adelante no lo viví yo, al menos no todavía y puede que no llegue a vivirlo, eso sí se puede escapar del camino que ya tienes trazado para recorrer.
Yo no he sido un buen hombre, durante muchos años he venido robándole a otros como yo (no ladrones) que se pasan los días viviéndolos al son del reloj, esperando siempre que les trae el día y no lo contrario, haciendo algo por el día, o mejor por ellos en esas 24 horas. Viví como otros, que dicen nunca haber conocido la pobreza y que por eso desconocen virtudes que solo se adquieren en la miseria o en alguna cosa parecida. Pasé así una niñez escasamente compartida con pocos niños de los cuales ahora no sé nada, o si, sé que no hacen parte de la cúpula militar, tampoco son políticos y menos son futbolistas, algo serán, porque cuando uno es algo nunca deja de ser y ellos yo los conocí, fueron niños felices y puedo decir que totalmente. Anduve por ahí no perdido como toda la gente piensa y eso que ya empezamos a mentirnos diciendo que piensan, porque lo que hacen escasamente es siendo snobs, repetir palabras y pensamientos de otro, en voz alta, algún otro que no nació para ser social, no nació para ayudar, resumiendo no nació para ser hombre, pero como digo algo tendría que ser…, los niños a veces supervalorados verbalmente, pero en realidad subvalorados la gran mayoría del tiempo y qué decir de mis amigos, porque no vayamos a mentir otra vez, amigos esos de la infancia, que se ensuciaban contigo, que corrían a buscarte si te daba por esconderte, hay de ellos y de sus largas búsquedas y preocupaciones si en realidad te perdías; esos son los amigos, aunque claro crecerán, crecerán y crecerán y luego cuando la altura no les da para mirar las cosas igual, para satisfacer sus gustos, empiezan la melancolía, la ironía, la tristeza, la insatisfacción y todos esos estados corrosivos que solo les enseñan esos ojos de “adulto” –palabra entre comillas por si alguno no lo es, aunque lo crea-. Todos armados de valor interiormente, claro; y no hay uno mejor, ni mejor barrera, ni mejor amigo que el que te regala ametralladoras llenas de palabras sinceras, o de abrazos verdaderos. Yo crecí, veo la vida pasar y a esta altura aun siendo distinta, extraño a los verdaderos amigos que eran niños como yo, corriendo como gigantes, sonriendo como los abuelos, y llorando como nuestras madres, esos amigos que alguna vez no sentían pudor, ni reconocían razas y mucho menos algún genero por normal o anormal que sea, por imaginario o real que sean las diferencias, amigos como esos, ya no hay o tal vez, los tienen mi hermano menor o los tendrán mis hijos. Yo agotaré mis metas porque sé que las ramas de éstas son muchísimas, reescribiré mis deseos e intentaré hacer niños con mis acciones, o hacerlos reír, soñar y ser felices que en realidad es lo mismo.

Tomasso’ Febbraio-Marzo 2012

domingo, 18 de marzo de 2012

Otro ciclo'

Así termina otro ciclo, otra variedad de conocimientos que creía tener en mis manos como se tienen las sortijas o los anillos, demasiado fijos como para pensar en perderlos fácilmente. Pero esta vez falló el cálculo, esta vez he perdido, claro, siempre se pierde algo, perdí mi libertad y me encuentro atado a la tristeza, esa cosa sin casa que encuentra como morada cualquier chico anonadado de puros o falsos sentimientos, perdí esa necesidad que me movía a no estar solo, perdí el sueño de tener hijos de manera prematura, perdí ese deseo de conocer a toda costa, de entender como si fuese el único medio de mostrar disposición. Perdí las ansias de buscar, el sueño loco de ser padre –por ahora-, perdí esa tan anhelada compañía que francamente no sé si tenía, perdí el deseo de estar solo una u otra vez; perdí el efecto de creerme enamorado, la ilusión de ver a dos cuando me miraba al espejo, ese latido acelerado, esa sensación de ahogo al ser egoísta. Ahora la soledad obligada se ve de color rojo pálido, faltan los colores, empiezo a olvidar el arcoíris, y también tus ojos, tus brazos. Ha fallado mi plan, ese de hacerte feliz, no alcanzó mi tiempo; este período reservado para ambos fue demasiado corto, tanto que no alcancé a despedirme y por eso aun me siento con el deber de hacerlo.
Eso de acostumbrarme a los finales al parecer me queda bien, parece mi mejor papel si es que alguna vez he desempeñado otro. Más de mil y una noches he pasado reproduciendo finales, lo bueno es que muchos son buenos, es lo que se cree, la escuela, el colegio, un día será la universidad, como lo fue la adolescencia a la niñez, o los pelos gruesos a las lanas que apenas y se dejaban vislumbrar tras un espejo. Así seré una vez, un recuerdo de mi mismo, un sincrónico pasaje que resuena en mi memoria y que empezaré a visitar para llenar tanto vacío de futuro.
Ahorraré palabras y papel por si esto algún día intenta publicarse y diré que si la soledad es mala que me corten los brazos y me los coloquen después cuando alguien me acompañe, quien piense que estar solo no es necesario que me quite estos pensamientos y tantas soluciones que hallé para infinidad de problemas, eso solo inmiscuido con la soledad. Ahora no grito, ni muevo mis labios para que me vean o para que me adulen, nunca ha sido mi plan, diferente a enseñar lo que no me enseñaron pero aprendí, distinto a mostrar lo que he visto y sé que no conocen. Mi plan es poco similar al que siempre han creído, mi locura es solo saber que no lo estoy y saberme alimentado de sueños y fantasías aun fáciles de cumplir.  Mi triste final será el de todos, la ceniza, por ello las palabras son grises y las nubes, y hasta mis pensamientos que parecen rotos y aun rotos siguen siendo grises, estaban muertos, nacen muertos y yo intento darles alguna vida digna del recuerdo. Compartan esto último conmigo, digo que es poco, para un resucitador de pensamientos y si me ayudan les juro que reviviré todos mis recuerdos; bueno mejor no se los juro, pero sé que lo haré.

Tomasso’ 14 Novembre 2011

domingo, 4 de marzo de 2012

Tanto desamor

Tanto desamor en todas esas cartas enviadas porque así lo determinaba el gran espacio que nos rodeaba, porque así me guiaba el destino, a mí, que solo pedía paz, a mí, que solo imploraba tu regreso, no a mi casa, ni a este pueblo tan solo, sino hasta mi corazón, otra vez, y estarse lleno así, con los ojos abiertos mientras se duerme. Tantas cartas ahora rotas, ahora todo este amor silenciado en papel, mis manos atrapadas en la soledad más sola, en la distancia más lejana, en la tristeza más triste. Yo derramando lágrimas que por tanto se sabían tan secas, tan olvidadas. Otra vez abandonado, ya sabía yo que el destino que se me deparaba era distinto, te vi con buenos ojos, pero fueron malos los tuyos, estabas conmigo, eso es seguro, pero lo hiciste de manera ilusoria, tratabas de olvidar tu pasado conmigo y tal vez lo hiciste, pero también olvidabas el presente, me olvidaste a mí y ahora no puedo recordar esos momentos, sé que fuiste alguien importante, al menos eso creo después de lo que me dices y al leer esos muchos papeles que tengo acumulados en mi cuarto, pienso que lastimé tu orgullo al abandonarme en tu abandono, has mutilado mis manos y has cortado mi historia, nuestra historia; yo esperaba capítulos de continuación que se quedaron en eso, en una espera que, como todas las cosas esperadas parecen muertas, y son invisibles para muchos, también para ti.

Pareces una mariposa, no lo has pensado, mírate las alas aun un poco chicas para volar, pero tan visibles como para no olvidar la posibilidad del vuelo, ningún día, ninguna hora; es tu destino y lo anhelas, así anhelabas cualquier vida distinta a la vivida conmigo, así disfrutabas cualquier paisaje distinto a esos que te pinté junto a mí; y no está mal para una mariposa, pero si para ti que sabes hablar, pudiste haberle avisado a este desdichado que sigue buscando su dicha. Estaba entregado a ti, mucho más que a mí mismo, por ello me perdí y lo poco que quedó es insuficiente para revivir lo que se ha quedado muerto. Vuela ese día en que crezcan tus alas, o en que el viento te eleve por tu delgadez, por ahora disfruta de caminar así, por el suelo, solo tienes un sueño, espera por él, como hice yo con el mío.

No, no; si te quiero, pero no quiero estar contigo. ¿Arrebatarte besos? Saben mal. ¿Negarte abrazos? Tal vez aprenda a hacerlo. ¿Eliminarte de mis recuerdos? Difícil elección, pensando en ello puedo introducir otros recuerdos en mi memoria, unos menos grises que sé que andan sueltos, y con los muchos años que me quedan puedo encontrarlos; no lo sé, quizá y me ayude alguien.

Tomasso’ 7 Novembre 2011-Febbraio 2012